
El fortalecimiento a la sociedad civil: El fortalecer a la sociedad civil posibilita una mejor coordinación de las organizaciones sociales con instituciones públicas y privadas, como también un mayor control social de los recursos del municipio. De este modo se logra una mayor participación de la comunidad en los procesos de desarrollo.
La igualdad de género: La participación activa y efectiva de las mujeres en la implementación de los proyectos, está permitiéndoles ganar espacios en la toma de decisiones de la comunidad, y en algunos casos, ocupar cargos de autoridad política, cívica y sindical.
Los derechos indígenas: La población beneficiaria es de origen aimara; en este contexto, el conocimiento de sus derechos y obligaciones, mediante la implementación de los proyectos, ha contribuido al empoderamiento de su desarrollo. De esa manera la comunidad establece las condiciones para la acción de entidades públicas y privadas en su territorio.
El desarrollo medioambiental sostenible: La implementación de educación medioambiental en las unidades educativas a través de un convenio con LIDEMA (Liga Nacional de Defensa del Medio Ambiente) y con las Alcaldías, genera conciencia en los estudiantes sobre el cuidado medioambiental. Asimismo, los proyectos incorporan la ficha ambiental que permite establecer actividades de mitigación del deterioro medio ambiental y su conservación por efecto de los proyectos.
Diaconía e identidad Cristiana. La diaconía es la plataforma que abarca toda la labor de Misión Alianza, va desde la administración de los recursos hasta la realización de los proyectos de desarrollo y el trabajo con iglesias. Todos los diferentes proyectos y actividades nacen del llamado a un servicio diaconal, tomando en cuenta las diferentes necesidades del ser humano, sean éstas sociales, materiales y espirituales.
Asimismo, al interior de la institución se brinda espacios de reflexión bíblica para fortalecer la identidad diaconal en el personal, mejorar el trabajo en equipo y las relaciones interpersonales, como también reafirmar el compromiso de servir a las comunidades e iglesias locales. Para ello se transmite valores a la comunidad mediante el trabajo con niños, niñas, adolescentes, jóvenes, padres de familia, líderes y autoridades; logrando de esta manera que los beneficios de los proyectos sean equitativos, justos y solidarios y que las personas recuperen su dignidad y vocación.


